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Ayuntamiento de Navalcarnero Iglesias y Ermitas

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Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción

La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, declarada Monumento Histórico-Artístico Nacional y Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico-Artístico es el símbolo más notable del municipio. El perfil que dibujan sus torres convierte la localidad de Navalcarnero en un destino inconfundible para el viajero que se acerca a la localidad.

Pero la Iglesia Parroquial no es el único edificio religioso con interés de Navalcarnero. Las diferentes ermitas existentes en el municipio conjugan historia y modernidad, y suelen ser el centro de actos populares, religiosos, culturales y festivos de la localidad.

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción

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La Torre
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Torre de la Iglesia Parroquial Nª Señora de la Asunción

Torre de la Iglesia Parroquial Nª Señora de la Asunción

Formaba parte de la iglesia vieja, estando adosada en aquel entonces a su ángulo noroeste, con tres de sus lados exentos. Su arranque se halla en la actualidad enmascarado por las dependencias de la casa rectoral y por la capilla central de los pies de la iglesia levantada en 1789. Su estilizada silueta culminada por un esbelto chapitel sigue siendo un punto de referencia en la población, casi un emblema o icono moderno del paisaje urbano que refuerza su personalidad histórica.

 De planta cuadrada fue construida con ladrillo y cajones de mampostería. Su fuste se divide en cuatro cuerpos separados por impostas de piedra. El más bajo se corresponde al interior con la capilla que en la actualidad sirve de baptisterio (12), un espacio cubierto con una sencilla bóveda de crucería. El segundo, como el anterior, presenta al exterior un muro liso con unas estrechas ventanas en aspillera que apenas dejan pasar la luz. Más arriba se levanta el tercero de los cuerpos, sin duda, el más interesante por su decoración de arquillos entrecruzados, sobre los que se superponen otra línea de arcos ciegos y un friso de ladrillos en esquinilla. Culmina la torre un nivel de campanas abierto en cada lado por dos vanos de rosca rebajada y enmarcados en alfiz.

Si se acepta la cronología aproximada de 1520-30 para el comienzo de la iglesia vieja, habría que retrasar el inicio de la construcción de la torre una o dos décadas más. Ello llevaría a considerar que nos encontramos ante un claro ejemplo de pervivencia de un modelo edilicio, el hispano-mudéjar, que en los siglos precedentes había alcanzado un éxito innegable en tierras toledanas.

De forma reiterada se ha aludido al parentesco de la torre de Navalcarnero con la que se alza en la iglesia de Santa María de Illescas (Toledo), por la presencia de los citados arquillos entrecruzados que decoran uno de los cuerpos de esta última. Pero no se ha reparado en las diferencias estructurales, decorativas y cronológicas que las separan y hacen imposible esta relación.

La torre se cubre con un bello chapitel trazado en 1656 por el jesuita H. Francisco Bautista. Se asienta sobre una potente cornisa de piedra construida para la ocasión.

La Fachada Principal
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Fachada Principal Iglesia Parroquial Nª Señora de la Asunción

Fachada Principal Iglesia Parroquial Nª Señora de la Asunción

 

Ha llegado a nuestros días muy modificada por una intervención de los años sesenta del siglo XX. Fue construida en 1789 por el arquitecto Ignacio Haan en el contexto de un ambicioso proyecto de ampliación de la naves laterales de la iglesia. El resultado fue una sencilla portada de ladrillo (16) que en su momento estuvo decorada por unas volutas jónicas y una inscripción que recorría su friso, hoy desaparecidas. El escudo real de Carlos III que remata el frontón fue tallado en 1770 por el escultor Ventura Pérez de los Ríos.

La Capilla de San Jose
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La capilla de San José (antigua de San Pedro)

La capilla de San José (antigua de San Pedro)

En origen este espacio (7) fue concebido como segunda sacristía de la nueva iglesia construida a partir de 1580 y de la que sólo se construiría su cabecera. En 1647 fue vendido al platero Pedro de Buitrago, natural de Navalcarnero, quien lo convertiría en su capilla particular. Para ello mandaría fabricar una cripta de enterramiento y un retablo que pondría bajo la advocación de San Pedro. Desde entonces la capilla sufriría varias transformaciones que han borrado casi todas las huellas de su esplendoroso pasado.

 

 

 

 

 

La capilla de San José (antigua de San Pedro)

La capilla de San José (antigua de San Pedro)

 

 

En el hueco de la ventana se halla una escultura orante de un personaje ataviado según la moda de los reinados de Felipe II o Felipe III, por lo tanto Escultura San José oranteanterior a Pedro Buitrago. Se desconoce su identidad pero todo apunta a que se trata de un bulto escultórico proveniente de otro templo de Navalcarnero, tal vez de alguna de sus ermitas.

Las sacristías
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Sacristía de la Iglesia Parroquial Nª Señora de la Asunción

Sacristía de la Iglesia Parroquial Nª Señora de la Asunción

 

En origen las viejas sacristías se situaron a ambos lados de la capilla mayor. Queda dicho que la del lado del Evangelio (7) fue vendida como capilla particular al platero Buitrago. Su compañera de la Epístola (8) contaba con una escalera de caracol que daba acceso a una pequeña oficina situada en la parte alta que servía de archivo y contaduría. En 1789 se construyó la nueva sacristía (14) como continuación de la vieja.

En su interior se pueden contemplar algunos cuadros de interés, como una Inmaculada de finales del siglo XVIII y una Virgen de la Leche. En el despacho parroquial (15) se conserva el archivo histórico.

Las pinturas murales
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Pinturas murales de la Iglesia Parroquial Nª Señora de la Asunción

Pinturas murales de la Iglesia Parroquial Nª Señora de la Asunción

El sistema abovedado que cubre la nave central (1) de la iglesia fue construido en torno a 1720 por el maestro de obras Tomás de Talavera. Una solución estructural modesta que solamente destaca por los tres recuadros decorados con pintura mural. Es muy probable que fueran pintados por Antonio Palomino (1655-1726), quien en 1724 solicitó permiso en la Corte para trasladarse a Navalcarnero.

 

 

 

 

 

Pinturas murales de la Iglesia Parroquial Nª Señora de la Asunción

Pinturas murales de la Iglesia Parroquial Nª Señora de la Asunción

 

 

El estilo de la Natividad y la Anunciación confirman en buena medida esta hipótesis. En cambio, la Epifanía sufrió una importante restauración tras el hundimiento de una parte de esta bóveda a finales del siglo XIX.

Datos de interés

Datos de interés

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Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción

El templo parroquial es la referencia histórica más antigua de Navalcarnero. Su arquitectura actual es el resultado de casi quinientos años de historia en los que se han sucedido las reformas, ampliaciones, derribos y reconstrucciones. Constituye una realidad compleja en la que se superponen de forma inopinada varios estilos artísticos. En su interior se conserva una magnífica colección de retablos en la que se puede seguir con facilidad la evolución del Arte Barroco de la región.

Planta de la Iglesia Parroquial Nª Señora de la Asunción de Navalcarnero

Planta de José Miguel Rueda Muñoz de San Pedro
1. Nave mayor.
2. Nave del Evangelio o lateral Norte.
3. Nave de la Epístola o lateral Sur.
4. Crucero o capilla mayor.
5. Brazos del crucero.
6. Presbiterio.
7. Capilla de San José ( San Pedro).
8. Sacristía vieja.
9. Capilla de la Virgen.
10. Camarín de la Virgen.
11. Antigua sala de juntas de la cofradía.
12. Capilla bautismal (torre).
13. Capilla central.
14. Sacristía nueva.
15. Despacho parroquial.
16. Puerta principal (Sur).
17. Puerta Serrana (Norte).
18. Antiguo cementerio.
19. Antiguo Colegio de los jesuitas.
20. Casa rectoral.

 

 

 

 

Su planta basilical está constituida por dos iglesias quinientistas que se unen a la altura del crucero. De la primitiva, iniciada en torno a 1520, sólo restan las arcadas góticas que separan sus naves y la torre del campanario, un ejemplo de pervivencia de las formas hispano-mudéjares. A partir de 1580 y como consecuencia del fuerte aumento demográfico experimentado en el lugar, se comenzó a construir una nueva iglesia de la que sólo se levantaría la cabecera actual (presbiterio, crucero y sacristía). Por su austeridad constructiva es un buen ejemplo del influjo ejercido por la arquitectura escurialense en este periodo. Es muy probable que este segundo proyecto, inacabado por falta de recursos económicos, fuera obra del arquitecto Alonso de Covarrubias (ca. 1488-1570). A esta duplicidad arquitectónica se uniría a partir de 1619 la construcción de la capilla de la Inmaculada Concepción y la ampliación de las naves laterales y de los pies de la iglesia en 1789-1790. En esta última intervención se configuraría la fachada principal del templo que mira a la plaza.

Desde la fundación del lugar de Navalcarnero en 1499 su iglesia parroquial quedó bajo la autoridad del arzobispado de Toledo. El párroco doctor Juan Bautista de Madrid ha pasado a la historia de nuestra villa por la cesión (resigna) de su curato a la Compañía de Jesús. Las bulas de anexión de 1563 y 1566 ratificaron este traspaso a favor de un colegio de jesuitas que pronto se levantaría junto a la iglesia y que a su vez dependería del Colegio Máximo de Alcalá de Henares. Desde este momento hasta la expulsión de los regulares en 1767 el rector del Colegio de Navalcarnero ostentaría el cargo de párroco.

En 1885 la iglesia de la Asunción se constituyó como cabeza del arciprestazgo del nuevo obispado de Madrid-Alcalá, nacido de la desmembración de la archidiócesis toledana. En la actualidad forma parte como parroquia de la joven diócesis de Getafe, creada en julio de 1991. Ha sido reconocida en los últimos tiempos con las declaraciones de Monumento Histórico Artístico (R.D. 423/1983-I-12) y de Bien de Interés Cultural, en la categoría de Conjunto Histórico (D. 266/2000-XII-14).

Interior de la Iglesia Parroquial Nº de la Asunción de Navalcarnero

Interior de la Iglesia Parroquial Nº de la Asunción de Navalcarnero

En la actualidad cuenta con un Plan Director de Restauración financiado por el ayuntamiento de Navalcarnero y dirigido por el arquitecto don José Miguel Rueda Muñoz de San Pedro. En este documento multidisciplinar han quedado recogidos los estudios arquitectónicos e históricos de la iglesia parroquial, las patologías y deterioros que le afectan y las propuestas de actuación planteadas para la recuperación de este monumento y de su entorno. Alguna de estas últimas se están poniendo en práctica con la obra de reordenación de la calle que limita con la fachada Norte de la Asunción. Todo ello con el objetivo de conseguir la perfecta conservación y puesta en valor de este magnífico patrimonio.

Capilla de la Virgen – Iglesia Parroquial Nª Señora de la Asunción – Navalcarnero

Además la presencia privilegiada de este imponente conjunto histórico-artístico está siendo contemplada en el Plan Especial de Protección del Casco Histórico de Navalcarnero, que se redacta en la actualidad.

Horario de misas:

  • Laborables: 8,30 h y 19 h. (20 h. en verano)
  • Domingos y Festivos: 8,30 h.-10 h.-11 h.(misa de niños)-12 h. y 19 h. (20 h. verano)

La Capilla de la Virgen

La Capilla de la Virgen

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Capilla de la Virgen

Capilla de la Virgen

La Capilla de la Virgen

Aunque coloquialmente se denomina capilla de la Virgen, este espacio se halla bajo la advocación de la Inmaculada Concepción.

Se halla ubicada en el lado norte de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Se accede a ella a través de una portada abierta a la nave del Evangelio.

Su construcción fue costeada por la cofradía del mismo nombre, presente en la vida social de Navalcarnero desde finales del siglo XVI. Preside su retablo principal una imagen de la Virgen con el Niño.

Su construcción

La ceremonia de colocación de la primera piedra de esta capilla se celebró el 12 de mayo de 1619, en presencia de las autoridades eclesiásticas y civiles del lugar. Los trabajos fueron dirigidos sucesivamente por los maestros de obras Juan Martínez Encabo y Bernardo García de Encabo. Se desconoce quién fue el arquitecto que trazó este proyecto de capilla que tiene sus antecedentes más inmediatos en la arquitectura italiana de finales del siglo XVI.

Capilla de la Virgen - Asunción (detalle parcial)
Capilla de la Virgen – Asunción (detalle parcial)

La bóveda interior quedó sellada en los primeros días del año 1635. A partir de entonces se iniciaría la construcción del chapitel y de la sala de juntas que completan el conjunto.

Las primeras decoraciones

Terminada la sala de juntas de la cofradía y adecentado el interior del recinto, en noviembre de 1644 el visitador eclesiástico consagró la capilla de la Virgen de Navalcarnero. El hecho quedó reflejado para siempre en la leyenda que recorre el friso de la portada: “ESTA CAPILLA SE HIZO EN 1644 SIENDO MAIORDOMO JUAN BALDES BELASCO”.

Un año después se instalaría el altar y retablo de la Virgen, que no era el actual, sino una vieja estructura de principios del siglo XVII fabricada por el retablista Juan Muñoz. Por aquel entonces debieron de comenzar los trabajos decorativos del interior de la capilla, limitados por la escasez de recursos. Según los inventarios de la cofradía (1682), en el cuerpo bajo se distribuía un modesto apostolado de lámina (grabado). Más arriba unas pinturas murales de escasa calidad, pero muy coloristas, representaban diferentes pasajes de la vida de la Virgen. En la actualidad se conservan ocultas bajo los lienzos de las Mujeres Fuertes del Antiguo Testamento.

Portada de la capilla de la Virgen en la Iglesia Parroquial Nº Señora de la Asunción

Portada de la capilla de la Virgen en la Iglesia Parroquial Nº Señora de la Asunción

El retablo y camarín de Pedro de la Torre

En 1661 se contrató con el arquitecto Pedro de la Torre la ejecución del retablo de la Virgen que hoy podemos contemplar. Fue trazado como si de una mampara se tratara, con el nicho central abierto y comunicado con un camarín construido para la ocasión. Este espacio permitía la circulación y el acceso directo a la imagen de la Patrona. Desde entonces las donaciones de los devotos fueron enriqueciendo este conjunto con la peana, frontales, arco de rayos y ángeles de plata.

Nuevas decoraciones

En las primeras décadas del siglo XVIII se llevó a cabo una importante renovación de las decoraciones de la capilla de la Virgen que coincidió con la reconstrucción del chapitel. Bajo el signo del Barroco más expresivo se formaron los ciclos pictóricos que podemos ver en la actualidad, que en general describen y ensalzan la vida y las virtudes de la Virgen.

Detalle de Pintura de San Andrés - Capilla de la Virgen - Iglesia Nª Señora de la Asunción

Detalle de pintura de San Andrés – Capilla de la Virgen – Iglesia Parroquial Nª Señora de la Asunción

El apostolado (cuerpo bajo)

Se compone de 16 lienzos provistos de unos bellos marcos barrocos. Representan al colegio apostólico, al Salvador, la Dolorosa y a los Santos Papas San Sotero y San Cayo, copatronos de Navalcarnero. Se desconoce el autor o los autores de estas pinturas que, en algunos casos, siguen los modelos iconográficos de Rubens y Van Dyck difundidos por las sucesivas ediciones de estampas que reprodujeron sus obras.

Detalle de pintura de San Andrés - Capilla de la Virgen - Iglesia Parroquial Nª Señora de la Asunción

Detalle de pintura de San Andrés – Capilla de la Virgen – Iglesia Parroquial Nª Señora de la Asunción

Las Mujeres Fuertes del Antiguo Testamento (primer cuerpo)

Estos lienzos triangulares se hallan encastrados en unos huecos del muro, tapando las pinturas murales antes citadas.

Representan a las llamadas Mujeres Fuertes del Antiguo Testamento: Abigail, Débora, Esther, Judith, Jael, Raquel, Rebeca y Ruth. Todas ellas heroínas del pueblo judío que con sus acciones prefiguran las cualidades y virtudes de la Virgen (redentora, victoriosa sobre el demonio, mediadora, prudente, inteligente y diplomática). No se ha documentado la autoría de este ciclo mariano, aunque estudios recientes lo atribuyen al pintor Juan Vicente de Ribera (ca. 1668-1736) y a alguno de sus discípulos.

Tondos de la Capilla de Virgen
Los tondos de la vida de la Virgen (primer cuerpo, pechinas)

Representan la Anunciación, la Presentación de Jesús en el templo, la Coronación y la Asunción de la Virgen. Como en el caso anterior, se trata de pintura sobre lienzo de cierta calidad y autoría anónimo.

Gajos de la bóveda

Gajos de la bóveda

Gajos de la bóvedaL

os deterioros provocados por las humedades y los sucesivos repintes no permiten identificar con precisión la época en que fueron realizadas las pinturas murales que decoran la bóveda de la capilla. Representan a San Juan en Patmos, la imposición de la casulla a San Ildefonso, la Inmaculada, San Cristóbal y los Santos Padres de la Iglesia.

Lunetos de la vida de la Virgen (camarín).

Estos óleos pintados sobre lienzos ocupan los lunetos del camarín de la Virgen (10). Están dedicados a la historia de la vida de la Virgen: los Desposorios, la Anunciación, la Visitación, la Adoración de los Pastores, la Epifanía, Presentación de Jesús en el templo, Asunción y Coronación de la Virgen. Están atribuidos con mucho acierto al citado pintor Juan Vicente de Ribera.

Carroza de la Virgen - Iglesia Parroquial Nª Señora de la Asunción

Carroza de la Virgen – Iglesia Parroquial Nª Señora de la Asunción

 La carroza de la Virgen

Desde por lo menos 1630 se tiene constancia de la existencia de una carroza triunfal que servía para sacar en procesión a la imagen de la Patrona el día de su fiesta mayor. Debía de tratarse de un frágil y delicado vehículo de madera pintada y dorada que el uso y el cambio de gusto artístico aconsejaban su periódica sustitución.

La carroza actual fue construida en 1757 por Mateo de Medina, un maestro escultor y adornista que trabajó durante muchos años en la decoración de las puertas del Palacio Real de Madrid. De forma alegórica está tirada por un ángel y tres animales que representan a los evangelistas, según la visión de Ezequiel. Además se halla decorada por tres mancebos y angelotes que presentan y abren paso a la imagen.

Los Retablos

Los retablos de la iglesia parroquial

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Ubicación Planta Retablos

Localización actual de los retablos en la iglesia de la Asunción.
1. Retablo mayor.
2. Retablo del Sagrado Corazón de Jesús.
3. Retablo de la Virgen del Carmen.
4. Retablo de la Virgen Milagrosa.
5. Retablo de San José.
6. Retablo de la Virgen del Pilar.
7. Retablo de la Virgen.
8. Retablo de San Juan Bautista.
9. Retablo de San Jerónimo.
10. Retablo deL Cristo en la Cruz.

En las capillas y naves de la iglesia de la Asunción se conserva una serie de retablos de indudable interés histórico-artístico. La mayoría de ellos se diseñaron y construyeron en apenas cien años, los que se corresponden con los inicios y el desarrollo del Arte Barroco en la región. Vinieron a sustituir a otros retablos anteriores que habían quedado obsoletos ante la llegada de las nuevas tendencias artísticas. Forman por ello un verdadero catálogo en el que se puede seguir la evolución del retablo barroco a través del quehacer de los artistas más importantes de la época. En algunos casos han llegado a nuestros días con modificaciones decorativas y cambios de advocación que se expresan en la relación siguiente.

1

Retablo mayor de la Asunción de la Virgen

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Retablo mayor de la Asunción de la Virgen

Retablo mayor de la Asunción de la Virgen

Su ejecución fue contratada en 1666 por el maestro Juan Gómez Lobo, según un diseño firmado por el arquitecto Juan de Lobera. Vino a sustituir a un viejo retablo anterior realizado a mediados del siglo XVI por el pintor Luis de Velasco y por el entallador Diego de Velasco Dávila. Era una estructura de por lo menos tres calles decoradas con tablas pintadas y relieves escultóricos. Debió de llegar muy maltratada al siglo XVII porque en 1663 las autoridades parroquiales decidieron construir uno nuevo que cubriría todo el testero de la capilla mayor.

El resultado lo podemos contemplar en la actualidad (1): una estructura sobreelevada, gracias a un pedestal y banco muy desarrollados, con un único cuerpo y un remate en forma de cascarón. Esta dividido en tres calles: la central presidida por una imagen de Nuestra Señora de la Asunción; y las laterales con esculturas de San Pedro (derecha) y San Pablo (izquierda) talladas en 1946 por el imaginero valenciano José María Alcácer Guzmán (1907-1994). Coronan la cornisa las imágenes de los padres de la Iglesia latina (de izquierda a derecha): San Ambrosio, San Agustín, San Gregorio Magno y San Jerónimo. Los lienzos que decoran el cascaron fueron pintados por José Antolinez (1635-1675): la Asunción de la Virgen (centro), la Presentación de la Virgen en el templo (izquierda) y la Inmaculada Concepción (derecha). Este pintor madrileño sería conocido por ser el gran divulgador de la iconografía de este último tema mariano.

Este retablo supondría un importante avance evolutivo en el arte barroco de la región. Por un lado, porque desarrolló un tipo de hojarasca carnosa, de perfiles sobresalientes, en la decoración de ménsulas y cornisas; por otro, por haber roto la continuidad del entablamento adelantando los seis “dados” que se corresponden con las columnas. Un recurso, este último, que dota al conjunto de una inestabilidad muy acusada. Además se desechó el tradicional ático para incorporar un cascarón decorado que ocultó toda la bóveda del presbiterio.

Como curiosidad citar que detrás de uno de los paneles decorativos del banco del retablo, en su lado derecho, se conserva una pintura mural con las representaciones de San Juan Evangelista y San Roque que debió pertenecer a un altar lateral que completaba la anterior decoración quinientista de la capilla mayor.

2

Retablo del Sagrado Corazón de Jesús (antiguo de la Virgen del Rosario)

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Retablo del Sagrado Corazón de Jesús (antiguo de la Virgen del Rosario)

Retablo del Sagrado Corazón de Jesús
(antiguo de la Virgen del Rosario)

El altar perteneció a la cofradía de Nuestra Señora del Rosario, presente en la vida religiosa de la parroquial desde antes de 1582. Contó con un viejo retablo cuyo dorado se documenta en 1620. A principios del siglo XVIII los cofrades quisieron actualizar su imagen a las nuevas tendencias barrocas. Sería así como en 1707 contrataron la construcción de este retablo (2) con el maestro de arquitectura José Jiménez.

Todas las imágenes de escultura son de reciente creación. En el centro da nombre al retablo una imagen del Sagrado Corazón de Jesús, que vino a sustituir a la titular Virgen del Rosario. A su izquierda figura un San Antonio de Padua, tallado en 1947 por el escultor José María Alcácer Guzmán (1907-1994); y a la derecha un San Ignacio de Loyola. Del primitivo retablo sólo se conservan el lienzo del ático de la Virgen dándole el rosario a Santo Domingo, pintado por Antonio Palomino (1655-1726); y una tablita con una bella representación de Santa Bárbara que decora la puerta del Sagrario.

La construcción de este retablo supuso un nuevo hito en este catálogo evolutivo del retablo madrileño Barroco. En este caso, la decoración vegetal, más fina y perfilada, se hace más desbordante y se suprimen las calles laterales para potenciar el cuerpo principal.

El retablo ha sido restaurado en el año 2008. Se ha aprovechado la ocasión para recuperar el ventanal y la reja trasera que conforman un camarín de acceso a la imagen desaparecida de la Virgen del Rosario. En los muros del nicho principal han aparecido los restos de unas pinturas con unos trazos muy desgastados. Representaban unos grupos de querubines, con una paloma en la parte alta. Han sido respetados en su integridad pero han quedado ocultos por una carcasa de madera en donde han quedado reproducidos estos mismo motivos decorativos.

3

Retablo de Nuestra Señora del Carmen (antiguo de San Ignacio de Loyola)

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Retablo de Nuestra Señora del Carmen (antiguo de San Ignacio de Loyola)

Retablo de Nuestra Señora del Carmen
(antiguo de San Ignacio de Loyola)

Construido en concordancia formal con el anterior, fue propiedad de los jesuitas del Colegio de Navalcarnero quienes lo contrataron en 1725 con el maestro de arquitectura José Calderón. El nicho principal (3) estuvo presidido por una escultura de San Ignacio de Loyola, flanqueada por otras dos de San Francisco Javier y San Francisco de Borja. En la actualidad lo decoran una Virgen del Carmen (centro), un San Juan de la Cruz (izquierda) y una Santa Teresa de Jesús (derecha).

En el ático se conserva un lienzo original con la aparición de la Virgen y el Niño Jesús a San Estanislao de Kostka y San Luis Gonzaga, santos jesuitas canonizados en 1727. También original es la pequeña tabla que sirve de puerta al Sagrario, en la que se representa la aparición del ángel a San Francisco de Borja con la corona a los pies.

4

Retablo de la Virgen Milagrosa (antiguo de la Asunción)

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Retablo de la Virgen Milagrosa (antiguo de la Asunción)

Retablo de la Virgen Milagrosa (antiguo de la Asunción)

Se localiza en el crucero (4), junto a la puerta que da acceso a la antigua sacristía. Pertenecía a la desaparecida cofradía de Nuestra Señora de la Asunción, cuya antigüedad se remonta, por lo menos, a 1582. Su ejecución fue contratada en 1678 por el maestro de arquitectura Juan Fernández. Fue el primer retablo en contar en su estructura con columnas salomónicas decoradas con hojas de parra y racimos de uva. La ornamentación a base de guirnaldas de flores y cogollos vegetales se extiende por todo su alzado, desbordando su ubicación tradicional. Resulta ser, en definitiva, un ejemplo del Arte Barroco pleno.

Su nicho principal estaba preparado para acoger una imagen de la Virgen de la Asunción, a la que se accedía desde la sacristía por un ventanal trasero, como si se tratara de un camarín. Aún se pueden ver, pintados en la rosca del arco, los ángeles que coronaban a la Virgen. Hoy en día ocupa su lugar una Virgen Milagrosa, flanqueada por un santo obispo (izquierda) y una Santa Rita de Casia (derecha).

Este retablo ha sufrido una profunda restauración en el año 2008, que ha tratado de paliar las destrucciones de la Guerra Civil y las modificaciones introducidas en una intervención de los años cuarenta del siglo XX. Se ha incorporado un escallón de piedra berroqueña que ha permitido posicionar el altar en su altura original. El sagrario y dos de los escalones de madera dorada también son nuevos.

En el ático se puede contemplar un lienzo pintado por Alberto Pirrongelli, la “Imposición de la casulla a San Idelfonso”, que sustituye al original del mismo tema desaparecido tras la Guerra Civil. Desde entonces hasta el 2007 decoraba esta parte del retablo una pintura de “San Antonio Abad” que, una vez restaurada e instalada en un bastidor, se puede contemplar colgadaen el muro situado junto al retablo de Nuestra Señora del Carmen.

5

Retablo de San José (antiguo de San Pedro)

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Retablo de San José (antiguo de San Pedro)

Retablo de San José (antiguo de San Pedro)

Aunque se desconozca la fecha de su realización podría tratarse del retablo (5) más antiguo conservado en la iglesia. Debió de construirse poco tiempo después de que el platero Pedro de Buitrago, natural de Navalcarnero, adquiriese la capilla en 1647. Fue puesto bajo la advocación de San Pedro. De su decoración original sólo nos ha llegado el magnífico frontal de alabastro del altar, decorado con el escudo policromado de hidalgo del citado Buitrago y la tabla pintada de la puerta del sagrario. El retablo es un buen ejemplo de la arquitectura madrileña de mediados del siglo XVII, en el que ya asoman las decoraciones carnosas y volumétricas que pronto se harían más complicadas en manos de los maestros barrocos.

En la actualidad el nicho principal está dedicado a San José con el Niño, el lateral izquierdo a la Virgen María y el derecho a San Antonio de Padua. El ático está decorado con un lienzo de la Sagrada Familia de autor desconocido.

6

Retablo de la Virgen del Pilar (antiguo de Andrés Muñoz o del Cristo)

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Retablo de la Virgen del Pilar (antiguo de Andrés Muñoz o del Cristo)

Retablo de la Virgen del Pilar
(antiguo de Andrés Muñoz o del Cristo)

Se levanta en la nave de la Epístola (6), junto a la entrada principal de la iglesia. Es una sencilla estructura compuesta de banco, un solo cuerpo y ático. Fue construido por voluntad del licenciado Andrés Muñoz, natural de Navalcarnero, vicario del lugar y comisario del Santo Oficio de la Inquisición. Falleció el 18 de mayo de 1619 dejando un testamento y un codicilo en el que expresaba su deseo de erigir un convento de monjas o, en su defecto, un retablo donde descansarían sus restos.

Por diferentes problemas el cumplimiento de esta voluntad se retrasaría varias décadas hasta que los patronos de sus memorias optaron por contratar en 1672 la ejecución de un retablo con Juan de Lobera, el mismo arquitecto que había trazado el mayor de la iglesia. El nicho principal estaba ocupado por un Cristo en la Cruz, destruido durante la Guerra Civil. Fue sustituido por una imagen de la Virgen del Pilar. En las calles laterales se situaron, también en fecha reciente, una Virgen de Fátima (izquierda) y una María Auxiliadora (derecha). En la parte alta figura un lienzo del martirio de San Andrés, original de José Antolínez. El pedestal y el banco fueron rehechos en una restauración no muy lejana.

Este retablo carece del movimiento que posee el mayor de la iglesia. También su decoración es más sencilla y localizada. Por lo que supone un paréntesis en esta peculiar carrera hacia el Barroco más desaforado.

7

Retablo de la Virgen

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Retablo de la Virgen

Retablo de la Virgen

Preside la capilla dedicada a la Inmaculada Concepción, Patrona de Navalcarnero. Fue contratado en 1661 por el arquitecto Pedro de la Torre, quien introdujo en su parte trasera un pequeño camarín. Con anterioridad la imagen estaba colocada en un viejo retablo fabricado en 1606 por el escultor madrileño Juan Muñoz.

Sin duda alguna, este retablo (7) es una de las joyas más preciadas del Barroco madrileño. Fue concebido para ser visto desde dos posiciones: la principal desde la capilla, frontal a la imagen; y la trasera, desde el camarín, con una perspectiva un tanto forzada. En ambos lados la madera se trabajó, pintó y doró de la misma forma, sin escatimar gastos en función de una supuesta jerarquía visual. Pedro de la Torre planteó una tipología de retablo-camarín muy evolucionada. Para empezar prescindió de las tradicionales calles y entrecalles de la retablística española, para concentrar su labor de madera en un arco triunfal sostenido por dos grupos de columnas exentas. Un perfecto marco arquitectónico que serviría para ensalzar a la imagen de la Virgen. Su disposición recuerda la del retablo mayor de la iglesia del convento de San Plácido de Madrid, si bien en éste el hueco central quedaría ocupado por el lienzo de la Anunciación pintado por Claudio Coello. En nuestro caso la posición escalonada de las columnas permitió acentuar la sensación de espacio y, en definitiva, de perspectiva que avanzaba hacia el camarín, donde una ventana central iluminaría la escultura con un chorro de luz. Esta escenografía mariana, propia del barroco, pronto se vería enriquecida con los ángeles, el arco de rayos, la peana y los frontales de plata.

8

Retablo de San Juan Bautista (capilla de la Virgen)

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Retablos de San Juan Bautista y San Jerónimo (capilla de la Virgen)

Retablos de San Juan Bautista y San Jerónimo
(capilla de la Virgen)

Como contrapunto a este recorrido del retablo barroco, se presentan estas dos estructuras neoclásicas (8 y 9) contratadas en 1802 por Anselmo Bahamonde y Julián Gállego. Se desconoce el autor de su traza, aunque su parecido con el retablo que preside la sacristía de mayor de la catedral de Toledo –más conocido por cobijar el Expolio del Greco— podría delatar la autoría de Ignacio Hann, arquitecto del arzobispado. Sea como fuere, estas estructuras gemelas vinieron a sustituir a dos retablos anteriores, trazados en 1684 por Juan de Ferreras, que debieron de presentar una articulación típicamente barroca.

Los retablos actuales fueron fabricados en madera pintada que simula las calidades y características de los mármoles de colores. Constan de un único cuerpo coronado con un medallón en el que aparece representado el santo titular. Por motivos que se desconocen las advocaciones de los medallones y de los cuadros están cambiadas. El de la derecha está dedicado a San Jerónimo, representado en una copia de un lienzo original de Tiziano que se conserva en el monasterio de San Lorenzo de El Escorial. A la izquierda se reproduce el tema de San Juan Bautista, otra copia del lienzo original de Lucas Jordán que se exhibe también en el citado monasterio.

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Retablos de San Jerónimo (capilla de la Virgen)

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Retablos de San Juan Bautista y San Jerónimo (capilla de la Virgen)

Retablos de San Juan Bautista y San Jerónimo
(capilla de la Virgen)

Como contrapunto a este recorrido del retablo barroco, se presentan estas dos estructuras neoclásicas (8 y 9) contratadas en 1802 por Anselmo Bahamonde y Julián Gállego. Se desconoce el autor de su traza, aunque su parecido con el retablo que preside la sacristía de mayor de la catedral de Toledo –más conocido por cobijar el Expolio del Greco— podría delatar la autoría de Ignacio Hann, arquitecto del arzobispado. Sea como fuere, estas estructuras gemelas vinieron a sustituir a dos retablos anteriores, trazados en 1684 por Juan de Ferreras, que debieron de presentar una articulación típicamente barroca.

Los retablos actuales fueron fabricados en madera pintada que simula las calidades y características de los mármoles de colores. Constan de un único cuerpo coronado con un medallón en el que aparece representado el santo titular. Por motivos que se desconocen las advocaciones de los medallones y de los cuadros están cambiadas. El de la derecha está dedicado a San Jerónimo, representado en una copia de un lienzo original de Tiziano que se conserva en el monasterio de San Lorenzo de El Escorial. A la izquierda se reproduce el tema de San Juan Bautista, otra copia del lienzo original de Lucas Jordán que se exhibe también en el citado monasterio.

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Retablo del Cristo Crucificado (o Cristo en la Cruz)

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Retablo del Cristo en la Cruz

Retablo del Cristo en la Cruz

Se trata de una sencilla estructura (10) construida tras la Guerra Civil. Cobija una imagen moderna de un Cristo crucificado que sale en procesión durante la Semana Santa.

La escultura fue realizada en el año 1955, por el imaginero Tomás Parés, miembro de una saga de escultores imagineros afincada en Madrid.El coste de la escultura fue pagado por doña Tomasa Medrano de Jiménez Arellano, cuya voluntad fue donarla a la iglesia parroquial de Navalcarnero.

Fue restaurada en el año 2010. con financiación del Ayuntamiento de Navalcarnero.

 

Iglesia de San Pedro

Iglesia de San Pedro

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IGLESIA DE SAN PEDRO - DETALLE INTERIOR - CÚPULA CENTRAL

IGLESIA DE SAN PEDRO – DETALLE INTERIOR – CÚPULA CENTRAL

 

La Iglesia de San Pedro fue inaugurada en noviembre 2014.

El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Simón Pedro contestó: Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en el cielo; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en el cielo.

Mateo 16:15-19

Estos pasajes del Evangelio son lo que inspiran las extraordinarias policromías e iconografías que colman paredes y techos de la iglesia de San Pedro, que ya le ha valido el sobrenombre de “Capilla Sixtina de Navalcarnero” debido a la espectacularidad de su pintura mural.

Los pinceles del insigne maestro Pirrongelli han convertido este espacio en una verdadera joya pictórica, que hará las delicias del público que acceda a visitarlo.

 

 

 

 

 

IGLESIA DE SAN PEDRO - DETALLE EXTERIOR- TORRE

IGLESIA DE SAN PEDRO – DETALLE EXTERIOR- TORRE

 

Centenares de personajes pueblan las escenas representadas en el interior del templo, en donde destaca la cúpula, que muestra la Gloria y la Santísima Trinidad, así como a numerosos personajes bíblicos.

Estos personajes también se han trasladado a la zona del altar y el retablo, envolviendo a la talla del santo que lo preside.

El techo sobre el altar está dedicado a la fe, la cual se ha representado en forma femenina.

En el lado opuesto, es la Virgen la que cobra protagonismo, con cuatro temas dedicados a esta figura, con claras reminiscencias de las obras de Murillo.

También ahí se sitúa la escenificación de la pesca milagrosa, inspirada en un mosaico siciliano del siglo IV.

La entrega de las llaves del cielo es una escena que se repite en dos ocasiones, trasladada incluso a las vidrieras, que el artista ha pintado a mano.

 

 

 

 

 

 

 

 

IGLESIA DE SAN PEDRO - DETALLE INTERIOR - PINTURA

IGLESIA DE SAN PEDRO – DETALLE INTERIOR – PINTURA

 

No falta tampoco el guiño a Navalcarnero, con un trampantojo de una falsa ventana desde la que se ven las torres de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.

Por otra parte, están presentes también los siete sacramentos, el Vía Crucis y otros temas libres.

Pirrongelli se ha basado sobre todo en obras de grandes maestros y, a partir de ellos, ha realizado composiciones propias. Principalmente, se ha inspirado en Poussin, el maestro del Barroco francés, aunque también ha tomado ideas de Murillo y Rubens.

De ahí lo atractivo de este lugar, en el que es difícil no quedar anonadado y extasiado por la belleza de estas pinturas.

Además la iglesia dispone de un carillón, con 7 melodías diferentes. Se pueden escuchar todos los sábados y domingos a las 13 horas.

VISITAS: Consultar con la Oficina de Turismo 918101141/42.

Ermita de la Cofradía de Ntro. Hermano Jesús Cautivo del Amor

Ermita de la Cofradía de Ntro. Hermano Jesús Cautivo del Amor

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Ermita de la Cofradía de Ntro. Hermano Jesús Cautivo del Amor

Ermita de la Cofradía de Ntro. Hermano Jesús Cautivo del Amor

 

La ermita de la Cofradía de Ntro. Hermano Jesús Cautivo del Amor fue construida en el año 2005 según el proyecto del arquitecto Raimundo Estepa. Sirve de lugar de reunión y devoción a la cofradía del mismo nombre, fundada en 1987. De su interior destaca la capilla dedicada al Cristo del Gran Poder, donde se venera una talla del escultor jienense Antonio Begijar (1938-2002), así como las pinturas murales que decoran su interior, realizadas por Alberto Pirrongelli. La nueva ermita se ha convertido en la principal referencia del Parque del Nazareno.

 

Galardonada en la sexta edición de los Premios Letra, (Premios Nacionales de Comunicación Visual y Gráfica de Entorno), celebrada en el 2005, con el Premio al Mejor Trabajo de rotulación de interiorismo estable. Los premios ‘Letra’ tienen como finalidad reconocer la calidad, el diseño y la concepción de obras de comunicación visual.

 

 
Ermita de la Cofradía de Ntro. Hermano Jesús Cautivo del Amor Ermita de la Cofradía de Ntro. Hermano Jesús Cautivo del Amor

Ermita de San Cosme y San Damián

Ermita de San Cosme y San Damián

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Ermita de San Cosme y San Damián

Ermita de San Cosme y San Damián

La ermita de San Cosme y San Damián probablemente se trate de la ermita más antigua de Navalcarnero, cuya existencia se remonta, por lo menos, al año 1573. Su culto y mantenimiento estuvo a cargo de la cofradía del mismo nombre, que se dedicaba a la curación de pobres enfermos. En 1792 sufrió una primera reedificación pagada con las limosnas de los vecinos. La desaparición de la cofradía pocos años después acabaría provocando la decadencia y el deterioro del viejo templo, hasta que en 1882 el concejo decidió trasladar a este lugar el Hospital de San Pedro.

 

En el año 2003 el edificio ha sido rehabilitado, habiendo recuperado su antiguo uso como ermita. Una pequeña capilla dedicada a San Pedro y adosada a la ermita rememora la presencia hasta no hace muchos años del citado hospital.

Ermita de San Cosme y San Damián

Ermita de San Cosme y San Damián

Ermita de San Cosme y San Damián

Ermita de San Cosme y San Damián

Ermita de San Cosme y San Damián

Ermita de San Cosme y San Damián

Ermita de San Isidro

Ermita de San Isidro

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Ermita de San Isidro

Ermita de San Isidro
Horario: Misa: 15 de mayo 12’00 h.

La ermita de San Isidro de construcción reciente, se dedica al Patrón de los agricultores, cuyo culto en nuestra villa es relativamente reciente, de la segunda mitad del siglo XIX. Hasta principios de los años setenta del siglo XX las fiestas en honor al Santo se celebraban en un pequeño recinto sagrado ubicado en la finca particular de doña Patrocinia Sañudo Blanco.

 

A finales de 1972 se terminó de construir el nuevo templo en las inmediaciones del pozo de la “Noria”, con las aportaciones de la agrupación agraria y ganadera, la corporación local y varios particulares. Hoy se encuentra en la pradera que lleva el mismo nombre, donde se celebra todos los años la festividad de San Isidro el día 15 de mayo.

Ermita de San Isidro

Ermita de San Isidro

   

Ermita de San Roque

Ermita de San Roque

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Ermita de San Roque

Ermita de San Roque
Horario: Misas: Domingos y Festivos 13 h.

La ermita de San Roque,  fundada por el caballero de la orden de Santiago D. Francisco de Lara se sitúa a finales del siglo XVI, según una antigua lápida que coronaba su portada. La elección de su advocación debió de estar relacionado con alguna de las pestes que asolaron la región en esa época.

A mediados del siglo XIX, el pintor de Cámara de Carlos IV y Fernando VII, Juan Antonio de Ribera (1779-1860), se hizo con la propiedad del pequeño templo. Lo reparó y embelleció con cuadros salidos de su mano y de su hijo, el también pintor Carlos Luis de Ribera (1815-1891).

En 1900 los herederos del pintor cedieron la propiedad de la ermita al ayuntamiento de Navalcarnero. La última reconstrucción se realizó entre los años 1998 y 2000 por la Escuela-Taller del municipio.

 
Ermita de San Roque

Ermita de San Roque

Ermita de San Roque

Ermita de San Roque

Ermita de San Juan Bautista (Capilla del cementerio parroquial)

Ermita de San Juan Bautista (Capilla del cementerio parroquial)

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Ermita de San Juan Bautista (Capilla del cementerio parroquial)

Ermita de San Juan Bautista (Capilla del cementerio parroquial)



Ermita de San Juan Bautista (Capilla del cementerio parroquial)

Ermita de San Juan Bautista (Capilla del cementerio parroquial)

La ermita de San Juan Bautista. Este modesto templo ha conocido en sus más de 400 años de historia tres etapas bien diferenciadas. La primera tuvo su origen en una reunión del concejo de 1589, en la que el vecino Juan Bermejo solicitó el permiso para iniciar la construcción de una ermita que debió de terminarse un año después.

Se levantó en el Norte de la población, a la vera del camino que conducía a Brunete y Segovia, bajo la advocación de San Juan Bautista. Pronto la tradición agraria hizo de esta ermita un lugar señalado y de ferviente devoción. Todos los años, el primer domingo de mayo, los vecinos se reunían para asistir a la bendición de los campos. Los rebaños de ovejas también recibían la suya en la pradera más cercana.

La construcción llegó a mediados del siglo XVIII en mal estado de conservación. Tras un largo pleito entre los partidarios de levantar una nueva ermita en el mismo lugar o en otro más céntrico de la población, se decidió reconstruirla sobre sus cimientos quinientistas. La nueva ermita se bendijo el 4 de diciembre de 1747.

La última etapa se inició en 1829, cuando la ermita se convirtió en capilla del cementerio parroquial que pronto se levantaría en su lado Norte. Desde entonces ha sufrido un lento pero inexorable proceso de desgaste de su personalidad original en beneficio de esta nueva función. El recinto funerario y con él su capilla hubo de adaptarse a las sucesivas leyes estatales que a lo largo del siglo XIX velaron por el perfecto funcionamiento de los camposantos, en la mayoría de los casos apelando a la Salud Pública.

Una importante rehabilitación llevada a cabo en el año 2005-2006 ha devuelto a la ermita su antiguo esplendor. Se ha liberado su espacio interior de las particiones decimonónicas que impedían contemplar su única nave; y se ha recuperado la primitiva advocación del templo, San Juan Bautista.

La capilla mayor esta presidida por un retablo de la segunda mitad del siglo XVII. En su hornacina central un óleo de San Juan Bautista, de buena factura, que puede fecharse en los primeros años del Seiscientos. Un “Cristo en la Cruz”, copia del pintor Alberto Pirrongelli, decora el ático. Son también muy interesantes los cuadros del crucero: un “Bautismo de Cristo”, de escuela madrileña del siglo XVII; y un “San Juanito”, de gran calidad, obra granadina de finales del mismo siglo.

Los cuadros de la nave son copias de obras maestras de la pintura española realizadas por Pirrongelli.

 
   

Iglesia de Nuestra Señora de Covadonga

Iglesia de Nuestra Señora de Covadonga

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Iglesia de Nuestra Señora de Covadonga

Iglesia de Nuestra Señora de Covadonga
Horario: Misas: Domingos y Festivos 10 h.

La Iglesia Nuestra Señora de Covadonga sirve de núcleo central y referencia a la plaza y barrio que toma su nombre. Un complejo urbanístico creado al calor de la desaparecida Fábrica de Jabón por el industrial asturiano Alfonso Álvarez. El 21 de octubre de 1941 decidió construir un barrio para los obreros de su empresa, con la colaboración de la Obra Sindical del Hogar, que se llamaría de Nuestra Señora de Covadonga. El autor del proyecto fue el arquitecto Luis M. Feduchi (1901-1975), quien ideó unas unidades de vivienda social situadas en el paraje conocido como Vereda de la Crispina, a pocos metros de la puerta de la Fábrica.

En 1944 se aprobó el presupuesto para construir la iglesia de Covadonga, según el proyecto del citado Feduchi. Un templo sencillo, de una sola nave con sacristía y torre, pero perfectamente integrado en la arquitectura blanca del barrio obrero gracias al empleo de dos pórticos arqueados muy parecidos a los que se abren en las viviendas.

Después de muchos años de abandono, en 1970 se reabrió al culto, convirtiéndose a partir de entonces en uno de los lugares más queridos para los habitantes del barrio.

Iglesia de Nuestra Señora de Covadonga

Iglesia de Nuestra Señora de Covadonga

   

Iglesia de San José

Iglesia de San José

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Iglesia de San José

Iglesia de San José
Horario: Horario de misas: Domingos 10 horas


Iglesia de San José

Iglesia de San José

 

El origen: la ermita

La primitiva ermita de San José se levantó en el lugar donde se erige la actual, dando nombre al barrio que le rodea. Su historia documentada se inicia con el testamento otorgado el 31 de julio de 1657 por Gaspar Díaz de Fuenlabrada (1621-1657). Este vecino de Navalcarnero quiso honrar su devoción a San José con un legado de 1.000 reales que se emplearía en la fabricación de una escultura del santo que se situaría en el humilladero de la Cruz de Aparicio. Éste fue el punto de partida para la construcción de la ermita que sería bendecida en 1668.

Este edificio se componía de una única nave, un falso crucero y un ábside semicircular. Destacaba la silueta de un potente chapitel barroco que se erigía sobre el citado crucero. Aunque se desconoce el autor de la traza de este edificio, es muy probable que fuera levantado por el arquitecto jesuita H. Francisco Bautista, quien en aquellas fechas se le documenta en Navalcarnero trazando el chapitel de la torre de la iglesia parroquial.

En 1683 se constata por primera vez la existencia de la cofradía de San José que se encargaba del mantenimiento, conservación y mejora de este templo. En esta tarea siempre estuvo apoyada por el concejo que le cedía la explotación de tierras comunales con cuyos frutos se pagaban parte de sus actividades.

En las últimas décadas del siglo XVII y primeros años del XVIII se completaron las decoraciones de la ermita y otras partes de su arquitectura. La cofradía afrontó los gastos de construcción del campanario, el torreón que contenía su escalera de subida (1683) y la tribuna (1692). En 1684 se contrató la ejecución del retablo mayor con el maestro de arquitectura Andrés Antonio González.

La iglesia

El crecimiento demográfico de Navalcarnero fue el motivo para que un grupo de vecinos encabezado por el clérigo don Agustín de Fuenlabrada y el conde de Haro solicitaran al concejo que la ermita de San José se erigiera como segunda parroquia de la villa. Fue el inicio de un largo pleito entre los partidarios y detractores de esta medida. Estos últimos –dirigidos por los jesuitas del Colegio— se opusieron a la citada creación porque iba en contra de sus intereses económicos ya que hubiera supuesto la desmembración de las rentas que disfrutaba la iglesia de la Asunción.

Sea como fuere, el pleito se extendió desde 1736 hasta, por lo menos, 1740. Se desconoce cuál fue el final del mismo pero el caso es que la ermita de San José nunca se convertiría en la segunda parroquia del lugar. Sin embargo, el interés de sus partidarios hizo que en esas primeras décadas del siglo XVIII el templo se engrandeciera con nuevas aportaciones: un órgano procedente de la parroquia, una nueva portada de piedra y dos retablos para el crucero. Se puede decir que a mediados de la citada centuria San José se había convertido en una iglesia con características notables.

La decadencia.

A mediados del siglo XIX las inmediaciones de la iglesia de San José y el barrio en general conocieron un nuevo impulso gracias a la construcción de una fuente pública. Fue inaugurada el 24 de febrero de 1858 con el aplauso general del vecindario que vio resuelto temporalmente el problema de la escasez de agua que amenazaba con limitar el desarrollo de la villa.

En 1877 se acometió una importante reforma en la iglesia dirigida por el arquitecto diocesano Enrique María de Repullés y Vargas que permitió que llegara en aceptable estado a la Guerra Civil. Pero las consecuencias de esta contienda y el posterior abandono de su cuidado hicieron que terminara por desaparecer pocos años después.

El nuevo San José.

En la actualidad el ayuntamiento de Navalcarnero está llevando a cabo la reconstrucción de la vieja iglesia de San José, según el proyecto del arquitecto Raimundo Estepa. Desaparecida la práctica totalidad de su arquitectura, a excepción de los cimientos, el nuevo diseño tratará de recrear lo más fielmente posible la imagen histórica de este templo con la ayuda de los testimonios gráficos de la época (siglo XX) y de una planta de 1877 firmada por el arquitecto Repullés y Vargas. La recuperación girará alrededor de los tres elementos principales que la definían: el ábside circular, el chapitel y la portada de piedra que servía de ingreso principal a San José.

 
Iglesia de San José

Iglesia de San José

Iglesia de San José

Iglesia de San José

Ermita de la Veracruz

Ermita de la Veracruz

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Ermita de la Veracruz

Ermita de la Veracruz


Ermita de la Veracruz

Ermita de la Veracruz


Ermita de la Veracruz

Ermita de la Veracruz

La cofradía de la Veracruz. Debió de nacer a finales del siglo XVI al amparo de las disposiciones del Concilio de Trento que favorecieron el culto de la Pasión de Cristo. Los cofrades se encargaban de organizar la procesión de Jueves Santo en la que se sacaban por las calles de la villa un conjunto de esculturas pasionales.

En 1652 la cofradía adquirió un Cristo yacente de escultura, obra atribuida al imaginero madrileño Juan Sánchez Barba (1602-1673). La imagen sería protagonista de la procesión del Viernes Santo que se celebraría por primera vez en la villa el 29 de marzo de ese mismo año. Su organización provocó una profunda transformación de la estructura asociativa de la cofradía que, tras la aprobación de sus nuevas ordenanzas por el Arzobispado de Toledo, pasó a denominarse “de la Santa Vera Cruz y Entierro de Cristo”.

La ermita.

Se comenzó a construir en 1611 en un solar cedido por el concejo de Navalcarnero y se terminó en sus partes fundamentales en 1624 gracias a las limosnas aportadas por los cofrades. A partir de 1635 se le añadió una sacristía en su lado Sur gracias a una nueva donación de terrenos realizada por la corporación municipal; y en 1652, en el mismo lado, una capilla dedicada al Santísimo Cristo.

Por aquel entonces era un modesto edificio de una sola nave construido en ladrillo y cubierto por una armadura de madera, en cuyo interior se veneraban las imágenes procesionales que recordaban el martirio de Jesucristo: una Virgen de la Soledad, un Cristo atado a la columna, un Cristo con la Cruz a Cuestas, un Cristo Crucificado y el Cristo yacente. Es muy probable que ya en el siglo XVII se decoraran los muros con pinturas murales.

La reforma barroca (ppios. siglo XVIII).

Con el paso de los años el culto a la Virgen de la Soledad alcanzó gran fuerza entre los vecinos de Navalcarnero. Al calor de esta devoción en las primeras décadas del Setecientos la ermita sufriría una importante remodelación interior. Su vieja armadura quedó oculta por un techo encamonado que en la capilla mayor se abría en una bóveda de paños poligonales. Sirvió de soporte para una nueva decoración barroca que se completaría con la construcción de un nuevo retablo de columnas salomónicas. En su nicho principal se colocó la Virgen de la Soledad y a sus pies, encastrada en el pedestal, la urna con el Cristo yacente. Hacia 1728 se creó la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad encargada del culto y mantenimiento de su imagen.

El templo restaurado.

La ermita ha llegado a nuestros días muy transformada y deteriorada por el paso de los años, por la desidia decimonónica y por las destrucciones de la Guerra Civil. En la actualidad se lleva a cabo una profunda campaña de restauración financiada por el ayuntamiento de Navalcarnero y la Comunidad Autónoma de Madrid. Los primeros resultados no se han hecho esperar. Ha sido restaurado un ciclo pictórico sobre la Pasión de Cristo que decoraba la cabecera del templo y que servía de complemento iconográfico al retablo de la Soledad. Se compone de una Piedad con el Cristo muerto, un Calvario con Jesús y los ladrones y tres parejas de ángeles que sostienen los símbolos marianos. En los lunetos que recorren la nave quedan restos de unos ángeles sosteniendo los símbolos de la Pasión. El conjunto se completa con llamativas yeserías con motivos vegetales, racimos de uvas y granadas.

 

De las esculturas procesionales sólo ha llegado a nuestros días el Cristo muerto de Sánchez Barba y el retablo de la Soledad, aunque sin la imagen original que le daba nombre.

 
Ermita de la Veracruz

Ermita de la Veracruz
Horario: Horario de visitas: Sábados y Domingos: de 11’00 a 14’00 horas.

Ermita de la Veracruz

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Ermita de Santa Águeda

Ermita de Santa Águeda

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Ermita de Santa Águeda

Dirección: C/ Mariano González
Época: 2010
Teléfono: 918101141/42


Ermita de Santa Águeda

Ermita de Santa Águeda

Entrar en la ermita de Santa Águeda es adentrarse en un lugar singular donde arte y devoción se aúnan para dejar al visitante perplejo ante tanta belleza. La advocación de esta ermita está dedicada a Ágata de Catania o lo que es lo mismo, Santa Águeda, patrona de las mujeres de Castilla y de las enfermeras.

Para comprender el significado de las pinturas, realizadas por el gran artista Alberto Pirrongelli, que decoran paredes y techos, es necesario conocer los momentos más importantes de la vida de la Santa. Para pintar la ermita, Pirrongelli se ha basado en cuadros de grandes maestros y, a partir de ellos, ha realizado composiciones propias.

La pintura del templo

La bóveda de la nave del altar está dedicada a la exaltación de la Cruz y en su base aparecen los Apóstoles. En las cuatro pechinas de la bóveda están ilustrados los cuatro evangelistas con su simbología: Mateo con el ángel, Lucas con el toro, Marcos con el león y Juan con el águila. En los ángulos de los arcos están representadas diversas escenas que ilustran a la Santa con la palma del martirio, a San Pedro curando sus heridas y aluden a la maternidad y a la fertibilidad, es decir, a las Fiestas Matronales de la Roma antigua.

En la pared del fondo se halla una escultura de Santa Águeda, obra del artista Salvador Amaya, con distintos personajes arrodillados frente a ella. Tras ella, una pintura le representa elevándose al cielo y enlaza con la bóveda dedicada a la exaltación de la Cruz. Esta escena se desarrolla en el atrio de una mansión de la época donde se ve a familiares y miembros de la sociedad.

La pared de la derecha está dedicada al martirio de la Santa, con la espada, basada en la bora de Tiépolo. En la de la izquierda figura también el martirio, aunque en este caso, con tenazas y está basado en Sebastiano del Piombo.

La bóveda de la primera nave se inicia desde la puerta de la calle con una escena del triunfo del bien sobre el mal, representada por el Arcángel venciendo al Demonio. En la parte central está la coronación de la Virgen, venciendo al Demonio. En la parte central está la coronación de la Virgen, observada por distintos personajes sentados o de pie sobre la cornisa y la balaustrada: mendigos, guerreros, santos, clérigos, labradores, enfermeras y mujeres, ya que Santa Águeda es protectora de las mujeres y patrona de la enfermeras. En este sentido, una de las mujeres, levanta en sus manos la bandera de Castilla, símbolo también de su patronazgo. Por último, antes de llegar al arco, la última escena de la bóveda, representa la entronización de la Santa y está basada en el fresco que hay en la catedral de Santa Águeda en Catania.

Los dos cuadros de las paredes inmediatas a la columnas del arco y a las escaleras, representan a la Mártir en dos versiones, una con la palma del martirio y la otra con la bandeja y los pechos en ella.

A continuación hay una pintura del Banquete de Leví, basada en un cuadro de Veronés, que por su riqueza y ornamentación con la humildad de la de enfrente que representa el Lavatorio de Pies de Cristo a sus Apóstoles y está basada en una de Tintoretto. Le sigue una escena de la Huida a Egipto de la Sagrada Familia, inspirada en Bassano, enfrentada a La Anunciación de Da Vinci. Para finalizar, las obras que se encuentran junto a la entrada representan la presentación de la Virgen en el templo, basa en Tintoretto y la Adoración de los Magos, en Bautista Maíno.

 
Ermita de Santa Agueda - Detalle interior

Ermita de Santa Águeda – Detalle interior

 

 

 

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