- Autor:Juan de Ávalos. (Mérida 1911)
- Ubicación:Parque Histórico de San Sebastián
- Material:Escultura en bronce y pedestal de granito
- Año:2005
El 7 de octubre de 1649, Navalcarnero fue testigo de uno de los acontecimientos más importantes de la historia de la Villa: el casamiento entre el rey Felipe IV y la archiduquesa doña Mariana de Austria; hija del emperador de Alemania, Fernando III, y, de la infanta doña María de Austria.
La escultura representa el 6 de octubre de 1649, fecha en la cual Felipe IV se trasladó desde el Escorial hacía Navalcarnero, el mismo día, doña Mariana de Austria partía desde Illescas también a Navalcarnero. A 2 kilómetros el Rey esperó el momento oportuno, y convenientemente disfrazado se incorporó al grupo de caballeros que acompañaban a la carroza real y observó, discretamente, a la que al día siguiente sería su esposa, juvenil, alegre y jovial, quedó prendado de ella.
Los reyes permanecieron tres días en la Villa. Las casas de los Olleros fueron el palacio elegido donde recibieron las bendiciones nupciales. También llamada, una de ellas, “la casa de las cadenas”. Ofició la misa, el Cardenal Primado D. Baltasar de Moscoso y Sandoval; Cardenal de la Santa Cruz de Jerusalén en Roma, Arzobispo de Toledo y Primado de las Españas. Doña Mariana de Austria regentó el reino de España entre 1665 y 1675. Amó y apoyó sin límites a su hijo Carlos II en su reinado.
Su cuerpo reposa en el panteón de los Reyes en el Escorial.
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